9 NORMAS DE PROTOCOLO EN UNA SALA DE VISTAS

El modo en que un Letrado actúa en una Sala de vistas es mucho más importante de lo que parece

En muchas ocasiones un licenciado o graduado universitario en Derecho no ha aprendido en sus clases de la Facultar demasiadas técnicas de oratoria, ni se le ha formado en cuanto al modo de intervenir en una Sala de Vistas como Letrado.

Como la única manera es aprender con la práctica, tan sólo aporto algunos sencillos parámetros que considero que no hay que olvidar y que por sencillos no dejan de ser importantes en la intervención ante un Tribunal.

El primer proceso es siempre absolutamente novedoso, y no hay que olvidar que nada es ajeno a una causa, todo tiene un interés relevante; por ello, es preciso cumplir con una serie de normas no escritas o estrategias de comportamiento en Sala; ya que, todo ayuda a conformar la imagen de la defensa legal del cliente, especialmente estas 9 normas de protocolo:

1.- Preparación previa. Obviamente será el conocimiento de la Ley Procesal y sustantiva de quien defiende el caso y de su más exacta aplicabilidad al mismo lo que constituirá la clave última de la resolución del fondo por el Tribunal; pero, hay que actuar sin olvidar unas mínimas estrategias de forma.

2.- Antes de entrar. Cuando se entra en Sala es preciso tener en cuenta el imprescindible uso de la toga. Es necesario entrar con ella ya puesta y no quitársela hasta que se esté fuera de la Sala. Pero, también es preciso cuidar el vestuario bajo la toga porque también resulta visible en el estrado.

3.- Al entrar en una Sala de Vistas es preciso saludar. La cortesía no está reñida con el Derecho, es preciso entrar y saludar de forma correcta a los miembros del Tribunal, pero, es suficiente decir “Buenos días”, y al salir “Adios” con voz alta y clara. Nada de “Hola”, “Hasta pronto” o “Ciao”, y sobre todo, descartado un saludo a distancia agitando la mano. Si se opta por estrechar la mano al final de la Vista a Su Señoría, no hay que olvidar al Secretario Judicial, es un error bastante común y una falta de protocolo en Sala.

4.- Respeto. Es preciso respetar al Tribunal, a los contrarios y a todos los intervinientes en el procedimiento: así como, tener el comportamiento deontológico más apropiado y no caer en descuidos básicos de forma como el de tutear al alguien dentro de la Sala, aunque le conozcamos, sea miembro o no del Tribunal, partes, testigos o peritos, porque estamos actuando profesionalmente y eso nunca debe olvidarse.

5.- Lenguaje y exposición claros. La demanda ha de ser técnica, con buena fundamentación jurídica y desde luego, ordenada. De igual modo la contestación será semejante en sus requisitos procesales; pero, subrayará los hechos con los que se está conforme y con los que no. En la Vista esas posiciones se repiten; pero, es muy importante saber que ocupemos uno u otro lado del estrado hay que expresarse de modo técnico pero claro porque hay que favorecer la comprensión de la línea de defensa de nuestro cliente.

6.- Documental ordenada. Sobre la prueba documental de nuestros escritos y la aportada en la Vista, no hay que olvidar que al defenderse en Sala una u otra posición los documentos han de presentarse numerados porque así se favorece su búsqueda su localización en la Vista, en alegaciones, interrogatorios o conclusiones. Y desde luego hay que cuidar que todos los documentos aportados en la causa resulten legibles en originales y copias.

7.- Imprevistos. Estar preparado para imprevistos exige dominar la Ley Procesal y la sustantiva, con ello se pretende que ninguna alegación de contrario nos resulte tan novedosa que nos pueda dejar paralizados, hay que prever todas las opciones, todas las variables del caso, estar preparado para resolverlas y solventarlas con éxito.

8.- La mirada. Hay que no olvidar dirigir la mirada siempre a quien nos dirijamos en cada ocasión; por ejemplo, en conclusiones, es preciso dirigirse al Juez o Magistrado, no al Letrado contrario, a él no hay que convencerle. Y en testificales buscamos la respuesta de los testigos, no la de Su Señoría.

9.- Y un último consejo para el primer juicio. Ante la disyuntiva de comunicar al Tribunal que es tu primer juicio, hay que valorar la idoneidad o no de hacerlo, si se hace será sólo en búsqueda de benevolencia del Tribunal; pero, también tendrás delante a tu cliente, del que eres su defensor legal.

Si el cliente lo sabe, no habrá problema; pero, si no lo sabe se sentirá defraudado, vulnerable e indefenso, y probablemente en su participación en Sala tratará de defenderse por si sólo en un puro instinto de supervivencia pudiendo llevar al traste toda tu estrategia defensiva de sus intereses. Pondera esta opción antes de usarla.

Recuerda que eres la imagen de tu profesionalidad y de tu defensa y por ello tu comportamiento en Sala también es relevante. 

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